Un gato grande vio a un gato pequeño persiguiendo su cola y le preguntó:

—¿Por qué estás persiguiendo así tu cola?

El gatito le respondió: —He aprendido que lo mejor para un gato es la felicidad, y que la felicidad es mi cola. Por eso la persigo, y cuando la atrape, tendré la felicidad.

Le dijo el gato: —Hijo mío, yo también he estudiado con atención los problemas del Universo. Yo también he juzgado que la felicidad está en la cola. Pero, he notado que cada vez que la persigo, ella sigue corriendo lejos de mí, y que, cuando sigo con mis quehaceres, parece seguirme a dondequiera que vaya.

W.D.

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