Estimado joven

No hay nada de anticuado en intentares comportarte con dignidad en tus relaciones con el sexo opuesto. Tu cuerpo no es un objeto, ni un mecanismo cualquiera que no puedas controlar.

En una relación, el afecto es mucho más importante que el sexo. La falta de afecto lleva a que las personas terminen por volverse agresivas una con la otra. Nunca te precipites. Los contactos sexuales no te harán más cercano a quien crees amar.

Es una gran ilusión confundir atracción física con amor. Deja las experiencias sexuales para cuando tengas una relación verdaderamente madura, o puedes tener la certeza de que, tarde o temprano, todo se derrumbará. No pongas el placer antes que el cariño y el respeto. Deja que el tiempo ejerza su acción. ¿Has probado comer un fruto aún verde?

Se habla mucho de amor pero, en la mayor parte de los casos, todo no es más que apariencia. No te adelantes en experiencias que sólo deben ser vividas cuando haya respeto y ternura suficientes para convertirse en una sólida relación. De otra forma, sólo encontrarás más vacío.

Precipitarse puede tener serias consecuencias: un embarazo no planeado, por ejemplo. Se interrumpe el embarazo, dirás tú. Y crees correcto matar una vida, ¿sobre todo cuando fue tu irresponsabilidad la que la creó?

No te olvides también de las enfermedades de transmisión sexual y del enorme sufrimiento que pueden causar. Relaciones sexualmente protegidas serán la solución, pensarás. Pues convéncete de que la solución consiste en convertirte interiormente en alguien más maduro y responsable, y aprender a actuar con rectitud y dignidad.

El ser humano no es un animal irracional que actúa impulsado por el celo. Es un ser pensante y creativo, con capacidad de elección y de decisión, y que tiene el deber de reflexionar sobre sus actos.

Las películas y telenovelas incesantemente arrojadas en la cabeza de las personas distorsionan el sentido de la conducta humana, induciendo a la vulgaridad y la imitación de comportamientos ordinarios y hasta anti-éticos.

Debes desarrollar tu espíritu crítico, para que no te limites a ser más una oveja de un inmenso rebaño obtuso y amorfo, que se deja llevar por cualquiera.

No olvides que la vida es una oportunidad demasiado preciosa para desperdiciarla con caprichos y fantasías. Busca actuar con justicia e intenta contribuir a una sociedad mejor.

Con el sincero deseo de que seas feliz.

 

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