No podemos elegir nuestras circunstancias vitales, pero sí podemos modular nuestros pensamientos y actitudes ante lo que nos rodea. De este modo, indirectamente, podemos darle forma a nuestras circunstancias.

Érase una vez un campesino que cuidaba algunos caballos para que lo ayudasen en las labores agrícolas en su pequeña hacienda. Un día, el capataz le dio una mala noticia: el mejor de sus caballos había caído en un pozo. El campesino no se lo podía creer y se dirigió raudo al lugar, donde pudo ver al caballo en el fondo del pozo. Con todas sus fuerzas, trató de sacar al caballo. Al ver que era imposible e incapaz de encontrar una solución para sacar al caballo del agujero, no tuvo más remedio que pedirle al capataz que echara tierra en el pozo para que el caballo quedara enterrado allí mismo.
El capataz empezó a echar arena. El caballo, deseoso de seguir viviendo, no se dejó enterrar por la tierra que iba cayendo y la usó para ir subiendo, con mucho esfuerzo, hasta que finalmente logró salir.

¿Cuál es tu actitud en la vida? ¿Dejas que la tierra te engulla o la usas para escalar?

Las características de una personalidad fuerte

Una persona resistente es aquella que pese a sufrir problemas e incluso trastornos que podrían desestabilizarse, es capaz de mantener la fuerza, resistir y salir a flote.
Esta clase de sujetos no son inmunes a los acontecimientos de la vida que todos vivimos, como la muerte de un ser querido, una ruptura sentimental, una mala situación laboral… pero se diferencian de los demás en que son capaces de aceptar de forma estoica estos reveses de la vida y sacan fuerzas de flaqueza para seguir adelante.

Qué rasgos definen una personalidad resistente

Suzanne C. Kobasa, psicóloga de la Universidad de Chicago, dirigió varias investigaciones en las que detectó que los individuos con personalidad resistente tienen una serie de características en común. Suelen ser personas de gran compromiso, control y orientados al reto.
Estas condiciones permiten que sean más capaces de encajar lo que la vida les depara y sobreponerse a estas adversidades de forma más rápida y duradera que el resto de personas.

Componentes de la personalidad resistente

1.  La capacidad de compromiso indica que la persona cree en lo que hace y se compromete con aquello que le importa. El compromiso engloba diversos aspectos de la vida, como el ámbito laboral, las relaciones interpersonales, la responsabilidad con las obligaciones diarias, etc. Estas personas no únicamente se enfrentan de forma más impasible a situaciones estresantes, sino que también suelen ser hábiles a la hora de ayudar a otras personas a afrontar este tipo de vivencias.

2. El control hace referencia a la capacidad del sujeto para hallar sus motivaciones intrínsecas. Esto es, que son capaces de sentirse motivados por algo sin necesidad de ser compensados directamente por una tercera persona. Sienten pasión por aquello que hacen. Esta actitud les ayuda a sentirse ellos mismos, y a disfrutar de su tiempo. Suelen experimentar un mayor control sobre su vida y, por tanto, saben que pueden afrontar sus problemas, porque dependen de uno mismo.

3. El reto: las personas con gusto por los retos consideran el cambio como algo consustancial a la vida. Comprenden los cambios no como fracasos sino como retos beneficiosos para su desarrollo individual, como una oportunidad para mejorar y seguir progresando en cualquier ámbito de la vida.

Bertrand Regader

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