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Cuentos – Poemas – Pensamientos

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Pequeñines

Bemol pispante

A Bemol Pispante le encantaba la música. Por eso el ratón Bemol vivía dentro de un piano. Era un lugar muy amplio, elegante y calentito, pero a Bemol lo que más le gustaba de su hogar era que cada día podía escuchar música durante horas. Seguir leyendo “Bemol pispante”

El cerezo de Navidad

El señor Andrés tenía en su huerto un cerezo que le gustaba mucho. En época de cerezas, era una hartura, una dulzura tal como no había igual. Seguir leyendo “El cerezo de Navidad”

Los tres cerditos y el lobo

Con el lobo, lobito,
con el lobito van.
Marchan los tres cerditos
hacia el Portal. Seguir leyendo “Los tres cerditos y el lobo”

El soldadito de plomo

Hay un soldadito
que a Belén camina
y va acompañado
de la bailarina. Seguir leyendo “El soldadito de plomo”

Fermín y los reyes magos

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Fermín tiene cuatro años y cree que se porta bien, aunque no está seguro.

Fermín tiene un perro que se llama Abundio y siempre está durmiendo. Seguir leyendo “Fermín y los reyes magos”

Ángela y el niño Jesús

Cuando Ángela, mi madre, tenía seis años, le daba mucha pena el Niño Jesús que estaba en el belén de la iglesia de San José, cerca del callejón de la Escuela, donde vivía ella. Seguir leyendo “Ángela y el niño Jesús”

Mi pingüino Osvaldo

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Este año he tratado de ser muy claro en mi carta a Papá Noel.

En el pasado hubo unos cuantos malentendidos. Seguir leyendo “Mi pingüino Osvaldo”

El milagro de la flor de Nochebuena

¿Sabías que la flor de Nochebuena, esa hermosa planta de diminutas flores y grandes hojas rojas en forma de estrella con las que adornamos las casas en Navidad, proviene de México? Los misioneros españoles las bautizaron así porque el día de máximo esplendor de estas flores es precisamente el 24 de diciembre. Su nombre en idioma azteca es cuetlaxóchitl y en México existe una bella leyenda que narra su origen. Seguir leyendo “El milagro de la flor de Nochebuena”

Babushka

Hace mucho tiempo, en un lugar lejano, vivía una viejecita. Era redondita y amable como un pastel de pasas caliente y no paraba de barrer, de quitar el polvo y de sacar brillo desde que amanecía hasta que se ponía el sol. Seguir leyendo “Babushka”

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